Por más de una década he desarrollado la mayor parte de mis trabajos pictóricos y fotográficos una investigación sobre un género que se ha visto enfrentado, a lo largo de la Historia del Arte, al problema de la objetualidad en la representación: la naturaleza muerta.

Si en términos tradicionales dicho género se basa en una puesta en escena más bien simple de elementos sobre una mesa, desde mi perspectiva se incorpora un aspecto menos evidente y doble al escindir esta escena clásica en función de un acercamiento a la existencia individual de ciertos componentes de ese mundo que sugieren procesos, historias privadas y comerciales, peregrinaciones, descubrimientos de territorios, etapas de colonización, explotación y desarrollo del capital. De tal manera, he procurado representar pictóricamente, desde diversos puntos de vista, objetos tales como jarros, vasijas, tazas, ollas, platos, teteras, pájaros de porcelana y alfombras persas, traduciendo sus materialidades: aluminio (La vigilia), enlozado (El jarro sobre la mesa), porcelana (Bodegones y El duelo) y tejidos de alfombras (Paradisus).

En mi obra los reproduzco utilizando un sistema de trabajo esquemático y continuo. Así, formo series que van desde setenta y dos pinturas, en el caso de La Vigilia, hasta ciento ochenta, en El Duelo. En gran parte de mi obra mecanizo la realización de cada pintura en una producción masiva: en un periodo de uno a dos años, pinto una determinada cantidad de elementos semanalmente; el proceso culmina en una muestra final cuyas piezas son seleccionadas e instaladas conforme a las características particulares del espacio para la exhibición.

En este recorrido virtual, la invitación es a conocer de forma independiente cada obra dentro del espacio de exhibición. Me he permitido un comentario previo en cada uno de los casos para ofrecer un barniz contextual; así también, se han incorporado los catálogos correspondientes a cada exhibición y textos de terceros acerca de las obras.


Josefina Guilisasti has developed, in every pictorial and photographic work, a research on a genre that has been faced, throughout the history of art, to the problem of objectivity in representation.

Still life painting, as a minor genre displaced from the major subject matters and of public places, confined to the daily nature and intimacy of a certain place, is embraced in her work by means of a staging, as an illusionism of representation. In them, she places images of inanimate, common and silent objects from different points of view, relocating them on the exhibition space and thus combining the space of the image -limited to fiction- with the real space that surrounds the viewer -who gives meaning to the work itself.

Altering the order of representation and integrating the space that surrounds the picture, Guilisasti plays, with small pictorial fragments, with similarity and optical illusion of those silent elements represented in a scene, generating at once a particular intimacy between the work and the viewer, between parts and the whole, putting together countless relationships, ordered combinations and points of view, and leaving the work always open.