dos camas, un velador, una silla y un cristo

Uno de los gestos más sugerentes, del presente trabajo de Josefina Gulisasti, es el carácter textual de su modelo. El texto aludido no es una obra literaria, sino un escrito funcional, cuya intención es fijar “oficialmente” un precio, restringir el uso de determinados objetos. Dos camas, un velador, una silla y un cristo, es una cita que proviene de una tasación de bienes muebles. Su literalidad, es el resultado de la representación burocrática de objetos disminuidos, vaciados de su particularidad y significado. Cada pieza -que tuvo alguna vez una identidad, un color, una historia, un lugar- es convertida en una palabra, en un objeto anónimo y en una imagen aleatoria (hay más de dos sillas y no hay, entre las 108 fotografías, ninguna cama).